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No codiciará s los bienes ajenos Este mandamiento está contenido en el séptimo. Pero insiste en que también se puede pecar deseando tomar lo ajeno. Se trata, naturalmente, de un deseo desordenado y  consentido . Eso no quiere decir que sera pecado el desear tener, si pudieras lícitamente, una cosa como la de tu prójimo.  Este mandamiento no prohíbe un ordenado deseo de riquezas, más bien  manda a  conformarnos con los bienes que Dios nos ha dado y con los que honradamente podamos adquirir.  “ La codicia rompe el saco”, dice el refrán. La codicia apunta al corazón, inclinado a los apegos. Este mandamiento apunta al deseo de toda persona a ser feliz y nos lleva a dos importantes preguntas:   ¿Dónde reside la felicidad? ¿En el dinero, en el tener cosas?  Dios con este mandamiento quiere que busquemos la felicidad donde sí la podemos encontrar y no quiere que perdamos lo más valioso que tenemos por buscar tener más y más bie...
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No codiciará s los bienes ajenos Este mandamiento está contenido en el séptimo. Pero insiste en que también se puede pecar deseando tomar lo ajeno. Se trata, naturalmente, de un deseo desordenado y  consentido . Eso no quiere decir que sera pecado el desear tener, si pudieras lícitamente, una cosa como la de tu prójimo.  Este mandamiento no prohíbe un ordenado deseo de riquezas, más bien  manda a  conformarnos con los bienes que Dios nos ha dado y con los que honradamente podamos adquirir.  “ La codicia rompe el saco”, dice el refrán. La codicia apunta al corazón, inclinado a los apegos. Este mandamiento apunta al deseo de toda persona a ser feliz y nos lleva a dos importantes preguntas:   ¿Dónde reside la felicidad? ¿En el dinero, en el tener cosas?  Dios con este mandamiento quiere que busquemos la felicidad donde sí la podemos encontrar y no quiere que perdamos lo más valioso que tenemos por buscar tener más y más bie...